• Alvaro Posse

Une tus manos

Serie ZENCILLEZ, Lección 28/100


Juntar las dos manos, como puede verse en la fotografía de esta publicación, se denomina gasshō. En el cristianismo se usa para orar o para rezar, pero los orígenes de esta posición se remontan a oriente, donde se sigue usando en muchas culturas por toda Asia y, especialmente, en la tradición budista para expresar gratitud, saludar, reverenciar, pedir un favor, un permiso u orar. (1)


Sin embargo, la función más llamativa de unir las manos, es la de apaciguar el malestar de otras personas, donde el gasshō representa un gesto para presentar excusas, disculpas u ofrecer paz y tranquilidad.


En el gasshō la mano derecha simboliza a Dios, el Universo, el misterio, la Vida y la humanidad. La izquierda representa a la persona que, con esta posición se une a la divinidad. Así, las dos manos se convierten en una sola, ofrendando respeto y humildad donde no queda espacio para el conflicto (2) que, de manera contraria, se representa con las manos empuñadas.


Además de lo anterior, gasshō se utiliza también para auto-apaciguarse, para meditar, para respirar, para estar a solas y en silencio y calmar el espíritu y para estar en plena sintonía con el Creador. Más allá de ser un simple símbolo es toda una terapia de crecimiento en el ser.


Así que, une tus manos...

Referencias

(1) Glosario del Budismo en Wikipedia. https://en.wikipedia.org/wiki/Glossary_of_Buddhism#G

(2) Textos de la Serie Zencillez, de Estar Bien, escritos por Álvaro Posse, están inspirados en el libro: Zen, Simple Seikatsu No Susume de Shunmyo Masuno.

(3) Imagen de Free-Photos en Pixabay

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