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  • Alvaro Posse

¿Es real la realidad?

Actualizado: 26 jun

Serie ZENCILLEZ, Lección 27/100


PERCEPCIÓN Y MEMORIA PARA NO JUZGAR


Empecemos por decir que la percepción es como una competencia o habilidad para capturar, procesar e imprimirle sentido a la información que se recibe gracias a los sentidos. Sin embargo, nuestros sentidos son falibres, pueden ser engañados y varían entre una y otra persona.


"En su libro El principio de la Infinidad, David Deutsch dedica un capítulo completo llamado Un sueño de Sócrates en donde presenta su versión de la conversación entre Sócrates y el dios griego Hermes escrita originalmente por Platón. Sócrates se encuentra reposando en su habitación después de consultar al oráculo en la antigua ciudad griega de Delfos. Hermes visita a Sócrates y lo cuestiona para saber si está seguro de lo que tiene frente a sus ojos y de lo que es real. Sócrates contesta que no esta seguro si está soñando o despierto en ese momento así que no tiene siquiera la certeza de que Hermes sea real o no, sin embargo, aclara que no está interesado en estar seguro de lo que cree, porque no se le ocurre nada más aburrido que el sosiego mental de la certeza absoluta." (1)


Por su parte, la memoria como proceso de reconstrucción de la realidad acude a la narración autobiográfica para buscar coherencia sobre lo recordado. En ese ejercicio todas las personas tienden a elaborar relatos modificados, incluso señalando cosas que jamás pasaron, muchas veces sin que la persona tenga conciencia de la falta de veracidad de los sucesos que construye. (2)

"La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla." (Gabriel García Márquez)

Señalado lo anterior, nuestra memoria no es capaz de representar fielmente la realidad y, por tanto, un recuerdo jamás será un relato exacto de la experiencia. Y como si esto fuera poco, nuestra memoria también es selectiva, es decir, "olvida" muchas de las cosas que han ocurrido...

"Cada acto de percepción, es hasta cierto punto un acto de creación, y cada acto de la memoria es en cierta medida un acto de imaginación." Oliver Sacks

Ahora bien: si nuestra percepción y nuestra memoria son incapaces de hacer un retrato exacto de la realidad, ¿qué tanta autoridad moral tenemos para juzgar los hechos y las acciones de los demás si esos hechos y acciones somos incapaces de relatarlos fidedignamente?


Uno de los cuatro acuerdos toltecas es el de no suponer... no suponer porque ni nuestra percepción, ni nuestra memoria, ni nuestro conocimiento nos ayudan a obtener una copia exacta de la realidad. Irremediablemente tenemos que aceptar que no podemos tener certeza absoluta de nada y que, de manera equivocada hemos realizado conjeturas, críticas, argumentaciones, justificaciones y juicios para intentar no evidenciar nuestra imposible capacidad de reconocer la realidad tal cual es. La realidad en sí misma está fuera de nuestro alcance, razón por la cual sólo existen realidades individuales para cada persona.


Y ahora que sabes esto es conducente no juzgar el pasado ni el presente. El pasado porque acude a la fragilidad de la memoria. El presente porque recurre a la falibilidad de los sentidos.


 

Referencias

(1) La falibilidad de los sentidos, Página Web: Estúpido Libre Albedrío, Junio 25 de 2019, en: https://www.estupidolibrealbedrio.com/post/el-sue%C3%B1o-de-socrates-parte-1-el-efecto-carbonaro

(2) La fragilidad de la memoria, Revista de la Pontificia Universidad Javeriana, Universitas Psychologica, vol. 17, núm. 4, 2018, en: https://revistas.javeriana.edu.co/files-articulos/UPSY/17-4%20(2018)/64757109008/

(3) Imagen de cocoparisienne en Pixabay

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